Alcorisa (Aragón)

Alcorisa es una villa aragonesa situada en el noreste de la provincia de Teruel, en el extremo occidental del histórico Bajo Aragón. Asentada en el pie de monte ibérico, Alcorisa se alza entre estrechos y hoyas modeladas por el río Guadalopillo, afluente del Guadalope. A su alrededor, sierras como el Saso o la Serratilla protegen sus valles del cierzo, configurando un entorno de olivos centenarios, almendros y pinares que componen un paisaje típicamente mediterráneo.

El territorio alcorisano ha estado habitado desde la Prehistoria. Los estudios arqueológicos han identificado numerosos yacimientos que abarcan desde el Neolítico hasta la época romana, como el del Cabezo de la Guardia, donde se conservan restos de viviendas, murallas y un torreón circular ibérico. En este mismo cerro se localizaron también estructuras romanas, testimonio del intenso poblamiento y la riqueza agrícola de la zona. Durante la Edad Media, Alcorisa formó parte del señorío de la Orden de Calatrava tras la conquista cristiana. En 1601, tras un largo pleito con Alcañiz, Felipe III le concedió el título de Villa, consolidando su independencia y abriendo una nueva etapa de crecimiento.

Alcorisa, pese a guerras y crisis, mantuvo su espíritu emprendedor. Su economía se sostuvo tradicionalmente en la agricultura y la ganadería, destacando el cultivo del olivo, símbolo identitario de la localidad. Hoy, Alcorisa combina su herencia rural con una activa vida cultural y social. La Semana Santa, con el Drama de la Cruz, forma parte de la Ruta del Tambor y el Bombo y está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

El patrimonio cultural alcorisano se enriquece con espacios singulares como el Museo de la Escuela o el Centro de Interpretación de la Ruta Íbera, dedicado a la cerámica ibérica y al pasado artesanal de la comarca. Alcorisa es hoy es un auténtico, lleno de historia, cultura y patrimonio. Cada rincón invita al paseo y al descubrimiento, reflejando la esencia del Bajo Aragón.